Negligencia médica: pasos a seguir y cómo documentar tu caso

¿Qué se considera negligencia médica?
La negligencia médica, también conocida como mala praxis, se produce cuando un profesional sanitario no actúa conforme a los estándares de calidad exigibles en su especialidad (lo que jurídicamente se denomina lex artis) y como consecuencia se produce un daño al paciente.
Es importante distinguir entre un resultado médico adverso y una verdadera negligencia. No todo resultado desfavorable implica mala praxis; la medicina no es una ciencia exacta y existen complicaciones inherentes a cualquier tratamiento. La clave está en determinar si el profesional actuó con la diligencia y competencia que cabía esperar en las circunstancias del caso.
Tipos más frecuentes de negligencia médica
Errores diagnósticos: Diagnósticos tardíos, erróneos u omitidos que retrasan el tratamiento adecuado y empeoran el pronóstico del paciente. Incluyen la falta de solicitud de pruebas diagnósticas pertinentes.
Errores quirúrgicos: Complicaciones derivadas de errores durante intervenciones quirúrgicas, incluyendo cirugías en el lado equivocado, olvido de material quirúrgico o técnica deficiente.
Errores en el tratamiento: Prescripción de tratamientos inadecuados, dosis incorrectas de medicación o falta de seguimiento terapéutico apropiado.
Deficiencias en el consentimiento informado: Cuando no se informa adecuadamente al paciente de los riesgos, alternativas y consecuencias de un tratamiento o intervención antes de obtener su consentimiento.
Infecciones nosocomiales: Infecciones adquiridas durante la hospitalización por deficiencias en los protocolos de higiene y prevención del centro sanitario.
Primeros pasos si sospechas de negligencia médica
1. Solicita tu historial clínico completo: Es tu derecho legal. Solicita una copia íntegra de tu historial clínico al centro sanitario donde recibiste la atención. Este documento es la base de cualquier reclamación por negligencia médica.
2. No destruyas ningún documento: Conserva todos los informes médicos, recetas, facturas, fotografías de lesiones y cualquier otro documento relacionado con tu caso.
3. Consulta con un perito médico especializado: Antes de emprender cualquier acción legal, es fundamental que un perito médico independiente analice tu caso y determine si efectivamente existió una desviación de la lex artis.
4. Respeta los plazos legales: El plazo para reclamar por negligencia médica varía: un año en la jurisdicción patrimonial administrativa (sanidad pública) y un año en la vía civil (sanidad privada), contados desde que se conoce el alcance total del daño.
La importancia del informe pericial en casos de negligencia
El informe pericial médico es la piedra angular de cualquier reclamación por negligencia médica. Un perito médico especializado analizará tu caso evaluando si la actuación del profesional sanitario se ajustó a los protocolos y estándares de buena práctica médica, si existe un nexo causal entre la actuación médica y el daño sufrido, y cuál es el alcance real de los daños y secuelas.
En Evaluo Peritaciones, nuestros expertos en negligencia médica realizan un análisis exhaustivo de cada caso, combinando su formación clínica con su experiencia pericial para determinar con rigor si existió mala praxis y cuantificar sus consecuencias.
Vías de reclamación
Dependiendo de si la negligencia se produjo en la sanidad pública o privada, las vías de reclamación difieren. En la sanidad pública, se inicia con una reclamación patrimonial a la Administración. En la sanidad privada, se recurre a la vía civil contra el profesional y/o el centro sanitario. En ambos casos, también es posible la vía penal si la negligencia constituye un delito de lesiones por imprudencia.
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